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Rascacielos del Distrito Financiero con el One World Trade Center en el centro y árboles en primer plano
Foto: Lucía Pons

Ciudades

Día 2 (II): Distrito Financiero y subida al One World Observatory

Lucía Pons

Con el estómago lleno, nos dirigimos al Distrito Financiero. Pasamos primero por Little Italy (o lo que queda de ella). Hoy en día tan sólo queda una calle principalmente, Mulberry St., ya que su barrio vecino China Town ha ido absorbiendo poco a poco este barrio.

Calle Mulberry con el cartel Welcome to Little Italy, el Caffe Roma y terrazas de restaurantes

Cuando pasees por China Town no te sentirás que estás en EEUU ya que todos los letreros y carteles están en Chino. Cuando pasas por delante de las tiendas hay muchos dependientes en las calles susurrándote que tienen bolsos de marca, pero en verdad son todos imitaciones. Si aceptas, te llevarán a unas salas traseras que tienen ya que la venta de imitaciones es ilegal.

Calle de Manhattan con altos edificios de piedra, taxis amarillos y un autobús turístico rojo

Pasado el barrio Chino, nos adentramos en el distrito financiero donde nos encontramos enseguida con el Ayuntamiento de Nueva York (New York City Hall).

Fachada del Ayuntamiento de Nueva York, el New York City Hall, con vallas delante

Muy cercano se encuentra el famoso puente de Brooklyn. Es muy común cruzar el puente andando y llegar hasta el otro lado para contemplar las vistas de Manhattan, pero como íbamos cortos de tiempo y al día siguiente íbamos a ir por un crucero por el rio Hudson, decidimos llegar hasta el mitad puente (tardas un buen rato en cruzarlo, más aún bajo el sol del medio día).

Paseantes caminando por la pasarela de madera del puente de Brooklyn entre sus cables de acero

Las vistas que se contemplan desde allí son realmente espectaculares.

Vistas del skyline de Manhattan y el río desde el puente de Brooklyn entre los cables

Después continuamos nuestra andando por el Distrito financiero hasta llegar al famoso outlet de Century 21, que se encuentra muy cerca del World Trade Center. Aquí encontrarás artículos de prestigiosas marcas con grandes descuentos. Sobretodo destacar el precio de bolsos y gafas de sol de grandes firmas como Guess, Steve Madden, Michael Kors…, (aunque si no tienes mucho interés, te va a seguir pareciendo caro).

Estación del Oculus del World Trade Center con el One World Trade Center detrás

Nosotros fuimos después de comer, con lo que había mucha gente, pero recomiendan ir sobre todo a primera hora de la mañana (entre semana abren a las 07:45).  Aunque no compramos nada, es un sitio que de visita obligada para los amantes de las compras ya que hay ofertas muy tentadoras.

Interior del outlet Century 21 lleno de gente entre expositores de bolsos y accesorios

Muy cerca se encuentran dos de las iglesias más destacadas de Nueva York: Trinity Church y St Paul’s Chapel, famosa por quedar intacta tras el atentando del 11-S a las Torres Gemelas.

Torre neogótica de piedra de la Trinity Church con su reloj dorado
Columnas del pórtico de la St Paul's Chapel con farolas y verja de hierro forjado

Nos adentramos en Wall Street, donde encontramos el Federal Hall y sus famosas escalinatas donde George Washington fue embestido como presidente de los Estados Unidos.

Federal Hall en Wall Street con sus escalinatas, columnas y la estatua de George Washington

Además aquí tendremos visión de uno de los laterales del edificio de la Bolsa de Nueva York (New York Stock Exchange).

Fachada con columnas de la Bolsa de Nueva York con banderas de Estados Unidos

Volviendo a Broadway encontramos el Toro de Wall Street (Charging Bull). Hay que tener paciencia para poder hacerse una foto porque siempre está rodeado de gente. No olvides tocarle los testículos… ¡porque trae buena suerte!

Escultura de bronce del Toro de Wall Street, el Charging Bull, rodeada de turistas

Una vez cumplida con la famosa tradición, nos dirigimos al One World Trade Center donde teníamos comprada la entrada para subir al observatorio a las 19:15. Os recomiendo que os las compréis por Internet con antelación para evitaros colas (además de que os saldrá más barato).

Antes de subir nos paramos en el 9/11 Memorial (The National September 11 Memorial), donde dos grandes piscinas con todos los nombres de las casi 3000 víctimas de los atentados grabados en los bordes.

Piscina del 9/11 Memorial con cascadas y nombres de víctimas grabados en el borde

Ambas piscinas tienen las cataratas hechas por el hombre más grandes de toda Norte América. Se encuentran justo en el mismo lugar donde estaban situadas las famosas Torres Gemelas.

Cascada de agua cayendo en una de las piscinas del 9/11 Memorial rodeada de visitantes

Sin duda uno de los monumentos más impactantes de toda Nueva York. También hay un museo con todos los documentos y fotografías de aquel fatídico día.

One World Trade Center y rascacielos cercanos junto al edificio del museo del 9/11 Memorial

Llegó la hora de subir al One World Observatory, situado en los pisos 100 - 102 del One World Trade Center. Los ascensores tardan menos de 60 segundos en recorrer toda esa distancia.

Gente haciendo cola ante la entrada iluminada del One World Observatory

Mientras sube, las paredes y techos del ascensor te proyectan un video donde muestra cómo ha ido evolucionando Nueva York a través de los años.
Una vez arriba podrás contemplar una vista 360 grados de todo Nueva York. Te dará una visión de la magnitud de la ciudad. Sin duda unas vistas inolvidables.

Vista aérea de rascacielos de Manhattan, el East River y el puente de Brooklyn desde el One World Observatory

Nosotros elegimos ir cuando anochecía, para así poder ver la puesta de sol. Además es una forma estupenda de ver Nueva York de día y Nueva York de noche, como poco a poco se van encendiendo las luces de los rascacielos.

Puesta de sol anaranjada sobre el río Hudson y la costa vista desde el One World Observatory
Vista desde lo alto de rascacielos del sur de Manhattan, el río y Brooklyn al atardecer

Una vez ya había anochecido, abandonamos el observatorio y nos dirigimos hacía nuestro hotel. Aunque nos esperaba una larga caminata por delante, decidimos ir andando ya que el tráfico en Nueva York es un auténtico caos.

Calle de Nueva York de noche con taxis amarillos y el Empire State Building iluminado al fondo

A mitad camino paramos en un McDonald’s para reponer fuerzas al más puro estilo americano para el resto del camino que nos quedaba hasta el hotel, donde recibimos la cama con los brazos abiertos.