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Torre de la Giralda vista desde una calle con naranjos y fachadas con balcones en Sevilla
Foto: Lucía Pons

Ciudades

Sevilla en un día

Lucía Pons

Actualizado el 3 de febrero de 2015

Sevilla es una singular ciudad que atrae a miles de turistas todos los años. Nosotros aprovechamos las vacaciones de Pascua del 2014 para escaparnos un día cogiendo el primer y último AVE Valencia a Sevilla y viceversa.

A nuestra llegada a Sevilla nos dirigimos a su gran icono: la Torre de la Giralda. En su día fue la torre más alta del mundo. Junto a ella se encuentra a Catedral de Sevilla, de estilo gótico, se construyó sobre una antigua mezquita, es una de las catedrales más grandes del mundo (en concreto la tercera, la primera es el Vaticano y la segunda la Catedral de San Pablo de Londres). Suele haber mucha cola para entrar con lo que os recomiendo que vayáis a horas que no sean puntas (nosotros fuimos después de comer).

Exterior de la Catedral de Sevilla con cúpula, pináculos góticos y una farola de hierro forjado

Aprovechamos el sol del mediodía para dar un paseo por el famoso barrio de Santa Cruz, antigua judería de la ciudad de Sevilla. Es el lugar ideal para ver los hermosos patios andaluces e ir de tapeo.

Calle estrecha del barrio de Santa Cruz con casas blancas y amarillas, turistas y tienda de sombreros

Si buscáis un buen sitio para comer, os recomiendo la Taberna “Coloniales”, aunque eso sí, id temprano porque se forman grandes colas para poder comer.

Letrero dorado sobre fondo verde de la Taberna Coloniales encima de la puerta de entrada

Con nuestros estómagos llenos, entramos en la Catedral y subimos a la Giralda donde puedes apreciar las mejores vistas de Sevilla. Si dispones de más tiempo también merece la pena visitar los Reales Alcázares o el Archivo de Indias, que junto a la Catedral fueron declarados por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.

Vista panorámica de Sevilla desde la Giralda con tejados, árboles, el río y un puente al fondo

Para seguir descubriendo Sevilla decidimos montarnos en una de los famosos coches de caballos. A los pies de la Giralda hay muchas opciones: por unos 45 euros puedes contratar un agradable paseo que te lleve hasta la Plaza de España. En el recorrido pudimos ver algunos de los monumentos destacados de Sevilla como es La Torre del Oro, el Pabellón Mudéjar o el Palacio de San Telmo.

Torre del Oro entre palmeras junto a una avenida con tráfico, autobuses y un coche de caballos

Además el cochero nos iba haciendo de guía y contándonos un poco la historia de Sevilla. Atravesamos el Parque María Luisa hasta llegar a nuestro destino: la Plaza España.

Dos coches de caballos con turistas recorriendo un camino arbolado del Parque María Luisa

La Plaza de España se construyó como Pabellón de España para la Exposición Iberoamericana de 1929, donde están representadas las provincias españolas con azulejos de cerámica. Para mi es sin duda una de las plazas más bonitas en las que he estado.

Edificio central de la Plaza de España con sus torres y suelo de mosaico recorrido por turistas
Plaza de España de Sevilla con arcadas, torres, canal con puentes y paseantes en un día soleado

A media tarde ya era hora de regresar a casa. Nos despedimos de Sevilla y finalizamos nuestra corta pero memorable escapada.